Informe de Fundación Familias Power revela que más del 40% de los niños entre 2 y 4 años evaluados muestra un rezago en sus habilidades comunicacionales

 Informe de Fundación Familias Power revela que más del 40% de los niños entre 2 y 4 años evaluados muestra un rezago en sus habilidades comunicacionales

Un nuevo informe de la Fundación Familias Power denominado Diagnóstico de Habilidades en Primera Infancia, que evaluó el proceso de desarrollo de 495 niños de entre 2 y 4 años de sectores vulnerables en áreas como la comunicación, habilidad motora gruesa, habilidad motora fina, resolución de problemas y habilidad socio individual, reveló que en estas cinco dimensiones hay un porcentaje importante que está bajo lo esperado para su edad, siendo el área más descendida la comunicación, seguida de la motricidad gruesa.

En particular, se encontró que un 40,2% (199) de los niños posee un rezago en sus habilidades comunicativas. Es decir, en la capacidad de expresarse, comprender a los demás y establecer conexiones significativas a través del lenguaje verbal y no verbal. 

“El no desarrollar adecuadamente estas habilidades puede afectar la capacidad del niño para expresar sus necesidades, deseos y emociones, dando lugar a frustración y ansiedad. También pueden tener  podría conllevar dificultades en la escuela, ya que la comunicación es fundamental para la comprensión de las instrucciones, la interacción con sus compañeros y la adquisición de conocimientos. Además, impacta en la capacidad de establecer relaciones saludables con los demás. Por lo tanto, es crucial que los padres, cuidadores y educadores promuevan activamente el desarrollo de las conversaciones y turnos del habla desde una edad temprana”, dice Anne Traub, directora ejecutiva de la Fundación Familias Power.

También motricidad gruesa

Otro resultado preocupante es que la segunda dimensión más rezagada es lo relativo a la motricidad gruesa con un 33,7% (167) bajo lo esperado. Dicha área hace alusión al control, coordinación y el funcionamiento apropiado de los músculos, huesos y nervios.

“Parte de este rezago podría deberse a la falta de lugares e instancias de juego para los niños. La escasez de tiempo de los cuidadores, el uso excesivo de pantallas, el desplazamiento en coche y otras variables como la inseguridad en los barrios. Todo esto ha implicado que el juego no se incorpore lo suficiente como se debería en las rutinas del día a día, sobre todo en contextos vulnerables. Y esa es una de las grandes brechas socioeconómicas que debemos combatir en Chile”, dice Anne Traub.

En cuanto a la habilidad socio-individual, es decir a la capacidad que tiene el niño de interactuar con otros y con él mismo, comunicarse, escuchar activamente, tener empatía, cooperación, flexibilidad, asertividad, apego y autocontrol, entre otros [MOU1], se presenta un rezago de 33,1% (164).

En las otras áreas evaluadas, es decir la habilidad motora fina y resolución de problemas los porcentajes de rezago fueron algo menores, pero igual de preocupantes con 29,5% (146) y 32,1% (159) de desarrollo bajo lo esperado para su edad, respectivamente. 

“Estos resultados también se explican por los efectos que dejó la pandemia, debido a la ausencia de jardines infantiles y colegios los años 2020 y 2021, al escaso relacionamiento de los niños con otras personas, en especial con otros pares. Todas estas áreas que se ven rezagadas afectan de manera directa en el rendimiento escolar de los niños y si no actuamos a tiempo pueden no llegar a desarrollarse nunca”, resume Anne Traub, directora ejecutiva de Fundación Familias Power.

Aplicación y soluciones

El Diagnóstico de Habilidades en Primera Infancia fue aplicado de forma personal y en su mayoría en el domicilio de los mencionados 495 niños que entraron recientemente a los programas de la Fundación Familias Power. La edad considerada fue de hasta 54 meses y fue efectuado a través de las tutoras de la Fundación (profesionales capacitadas), con la herramienta ASQ-3. 

Se abarcó las comunas de Ancud, Calbuco, Catemu, Cerro Navia, Cholchol, Cochamó, Curacaví, Curicó, Futrono, Hijuelas, Iquique, Lampa, Llanquihue, Los Lagos, Paine, Panguipulli, Panquehue, Puerto Aysén, Puerto Octay, Puyehue, Río Bueno, Río Negro, San Juan de la Costa, San Pablo y San Ramón.

Con este diagnóstico, la Fundación busca tener un mapa de intervención para así focalizar sus tutorías personalizadas en las habilidades descendidas de cada uno de los 495 niños evaluados. Así, durante un año de intervención, que ya comenzó, las tutoras se han centrado mes a mes en las habilidades rezagadas con actividades y sesiones de aprendizaje específicas para ello. 

“Por ejemplo, durante agosto pusimos foco en la comunicación impulsando la conversación y turnos de habla en las familias. En septiembre nos focalizamos en la motricidad fina promoviendo el desarrollo y diseño de elementos de juego, como remolinos. Y ahora, en octubre, impulsaremos hábitos y rutinas a fin de abordar la resolución de problemas y la habilidad socioindividual”, describe Traub.

En diciembre, se hará un nuevo test realizará nuevamente el test, esta vez de salida, para diagnosticar la evolución de las habilidades de los niños tras la implementación de los programas de tutorías personalizadas que imparte FFP. 

La Fundación Familias Power, creada en 2016 por la abogada Anne Traub y Matías Claro, tiene como objetivo impulsar a la familia como el primer educador de sus hijos, haciendo del hogar, siempre, la primera escuela. La primera infancia, la educación y el fortalecimiento de la familia son su eje principal. A la fecha, la FFP es el programa de sesiones personalizadas en primera infancia más grande de Chile, llegando a más de 3 mil familias en 10 regiones a nivel nacional.

Editorial

error: ¡¡El contenido está protegido!!
Ir al contenido