Canadá anuncia retiro de salmoneras de sus aguas mientras en Chile crece controversia ambiental en la Patagonia

 Canadá anuncia retiro de salmoneras de sus aguas mientras en Chile crece controversia ambiental en la Patagonia

Medios de Canadá destacan la noticia sobre la decisión de trasladar granjas de salmón a tierra firme, lo que representaría un avance significativo hacia la sostenibilidad ambiental y la protección de la biodiversidad en Columbia Británica, medida, aunque desafiante para la industria, promete beneficios a largo plazo para la naturaleza, las comunidades costeras y las Primeras Naciones, que deja en evidencia la enorme brecha y desigualdad que se vive en Chile, donde se agudizan controversias ambientales en la Patagonia.

Decisión histórica sobre la industria salmonera en Columbia Británica, Canadá

Vancouver, BC – En una decisión que marca un hito significativo para la protección del medio ambiente, el Ministerio de Pesca y Océanos de Canadá ha anunciado la transición obligatoria de las granjas de salmón de corrales abiertos en el océano a sistemas de contención cerrados en tierra firme para el año 2029. Esta medida responde a la promesa del primer ministro Justin Trudeau de reducir los riesgos ambientales asociados con la cría de salmón en aguas oceánicas, destacó recientemente Vancouver SUN.

El ministro de Recursos Naturales, Jonathan Wilkinson, destacó  la importancia de proteger a especies nativas del Pacífico, describiendo por ejemplo al salmón salvaje  como una especie «clave ecológica, cultural y económicamente». Subrayó que la transición es esencial debido a las amenazas existenciales que enfrentan estas especies, como el cambio climático y la sobrepesca. «Es importante que las autoridades actúen sobre la base del principio de precaución», afirmó Wilkinson, enfatizando la necesidad de abordar todas las causas potenciales de la disminución del salmón salvaje, resaltó el medio canadiense.

Según Vancouver SUN, la decisión también ha sido bien recibida por la First Nation Wild Salmon Alliance. Bob Chamberlin, su presidente, calificó la medida como un «paso positivo» para la protección a largo plazo del salmón salvaje y una acción significativa hacia la reconciliación con las Primeras Naciones. Chamberlin resaltó el apoyo constante de más de 120 Primeras Naciones a lo largo de la costa de Columbia Británica y el río Fraser, quienes han abogado por la transición durante años.

Sin embargo, la industria salmonera ha expresado preocupaciones sobre la viabilidad de la transición. Brian Kingzett, director ejecutivo de la Asociación de Productores de Salmón de Columbia Británica, señaló que el enfoque en tecnología no probada podría poner en riesgo miles de empleos y acuerdos con las Primeras Naciones. A pesar de esto, Wilkinson mantuvo que «al final del día, es necesario establecer fechas e hitos en conjunto con lo que la ciencia dice».

El gobierno federal ha prometido apoyo para demostrar las tecnologías necesarias para la transición y comenzará a aceptar licencias para operaciones terrestres a partir del 1 de julio. Wilkinson aseguró que el plan completo para la transición se publicará a finales de julio, permitiendo una transición ordenada y segura para todas las partes involucradas.

Asimismo, se señaló que en dicho detalle, se señalará cómo apoyarán a las Primeras Naciones, a los trabajadores de la industria y a las comunidades que dependen de la acuicultura en este proceso de cambio, destacó The Guardián.

Nathan Cullen, ministro de gestión de recursos de Columbia Británica, respaldó las medidas federales y subrayó la necesidad de que el plan incluya apoyo financiero para nuevas oportunidades económicas e infraestructura en las comunidades afectadas. «El plan de transición del gobierno federal debe financiar nuevas oportunidades económicas e infraestructura que creen buenos empleos en las comunidades afectadas», afirmó Cullen, consignó Vancouver SUN.

Ver también reporte de Global News

https://twitter.com/wildfirstcanada/status/1803884595231764986

¿Qué se dice en Chile?

La industria salmonera en la Patagonia chilena enfrenta una creciente controversia debido a sus impactos ambientales y sociales. Los conflictos surgen de la contaminación del agua con desechos orgánicos y químicos, uso excesivo de antibióticos y pesticidas, el acaparamiento de concesiones marinas, un amplio prontuario de ilícitos, entre ellos, casos de sobreproducción,   muchas de las cuales son generadas por empresas transnacionales.

Esto ha generado tensiones con comunidades locales e indígenas, quienes denuncian una crisis de sostenibilidad y legitimidad en la industria. «La industria salmonera ha contribuido al aumento de los desechos industriales en las playas, el agua y los fondos marinos», señala el reciente informe del Relator Especial de la ONU en Derechos Humanos y Medio Ambiente, David Boyd.

El informe del relator, presentado durante el 55 período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, resalta el exponencial crecimiento de la industria salmonera en Chile, que ha incrementado su producción en un 3,619% entre 1990 y 2022, posicionando al país como el segundo productor mundial de salmón de cultivo.

Este crecimiento ha tenido graves impactos acumulativos sobre el medio ambiente y los derechos de las comunidades costeras e indígenas. «La salmonicultura es una de las principales amenazas para el medio ambiente que enfrenta la Patagonia», menciona el informe, subrayando la importancia de esta área para la conservación de diversas especies y ecosistemas.

Sin embargo, en una línea contraria a replantear prácticas y mejorar condiciones, sectores vinculados a la industria salmonera, según han denunciado organizaciones ambientalistas y comunidades costeras, que se viene implementando una campaña de desinformación contra la Ley Lafkenche, que regula los Espacios Costeros Marinos para Pueblos Originarios (ECMPOs). La industria acusa que esta ley ha generado conflictos e incertidumbre, presionando para que se rechacen nuevas solicitudes de ECMPOs y se establezca una moratoria en su tramitación. «La interpretación amplia de la Ley Lafkenche ha generado gran conflictividad e incertidumbre», argumenta Tomás Monge, director Territorial de SalmonChile, según destacó recientemente su portal.

Misma forma contra las normas que deben regular la presencia salmonera en áreas protegidas, en especial, con la implementación de la ley SBAP (Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas),  de hecho,  en una reciente entrevista publicada en medios Emol – El Merucurio, el presidente de Salmon Chile, Arturo Clément, aseguró que «no podemos transformar todo el sur de Chile en un Parque Nacional o una ECMPO (Espacios Costeros Marinos Pueblos Originarios)», manifestando su “alarma” por avances regulatorios en materia ambiental y de derechos ciudadanos alcanzados en los últimos años.

Hace algunas semanas, organizaciones chilenas, internacionales y miles de personas alrededor del mundo, defensoras del medio ambiente, entregaron una solicitud a las dos certificadoras de producción acuícola sustentable más grandes del mundo –Best Aquaculture Practices (BAP), y Aquaculture Stewardship Council (ASC). El propósito,  según se informó por sus impulsores, es que se hagan modificaciones a los estándares ocupados para entregar sus certificaciones. Esto, debido a que ambas están visando como “sustentables” a industrias que en Chile y en otros países operan dentro de áreas protegidas y que además han sido sancionadas por daños al medio ambiente y por otras ilegalidades, se señaló en la misiva.

Por otro lado, atendiendo las recomendaciones del Relator de Medio Ambiente de Naciones Unidasmás de 100 organizaciones y comunidades han exigido al gobierno de Gabriel Boric la implementación de las recomendaciones del informe de la ONU, incluyendo la presentación de un plan de salida de la industria de todas las áreas protegidas. Además, el relator de la ONU recomienda establecer «una moratoria sobre la expansión de la acuicultura del salmón a la espera de un análisis científico independiente de los impactos ambientales adversos«.

Paradójicamente, como respuesta, la industria salmonera exige moratoria a los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO), como lo viene estipulando SalmónChile.

“Tomás Monge, director Territorial de SalmonChile, solicitó una moratoria en la presentación y tramitación de nuevas solicitudes de Espacios Costeros Marinos para Pueblos Originarios (ECMPOs), citando conflictos e incertidumbre generados por la interpretación de la Ley Lafkenche”, consignó el portal SalmónChile.

Sobre los anuncios en Canadá de prohibir la cría de salmones en balsa jaula en aguas de Columbia Británica y la realidad en Chile, Defendamos Chiloé señaló en redes sociales: “Una excelente noticia !!! ¿Cómo vamos presidente Gabriel Boric y ministro Nocilás Grau para replicar en Chile?”.

Notero Regional

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