“La Ley REP es una tremenda herramienta y un gran paraguas”

 “La Ley REP es una tremenda herramienta y un gran paraguas”

Chile posee una de las tasas más altas de generación de residuos domiciliarios en la región, con 440 kg/cápita anuales, según datos del Ministerio del Medio Ambiente.

Además, se estima que la tasa de reciclaje de envases de todo tipo de materialidades llega apenas a un 4%.

 

Para Magdalena Balcells, gerenta general de la Asociación Gremial de Industriales del Plástico (ASIPLA), la Ley REP es una tremenda herramienta y un gran paraguas en materia de políticas públicas medioambientales. Sin embargo, para que tenga éxito, se necesita no solo poder alinear a una gran cantidad de actores, todo un ecosistema complejo y amplio, sino que también se deben incorporar distintos tipos de iniciativas que aseguren, por un lado, la efectiva y eficiente recolección de los residuos de distintos materiales. Y, por otro, que todo el material que se recolecte sea susceptible no solamente de ser reciclado, sino que tenga una demanda de mercado y se pueda reincorporar al ciclo productivo.

El éxito del reciclaje sólo se puede asegurar si éste es colaborativo, por lo mismo, necesitamos que todos los actores se suban al carro de la gestión de residuos y la economía circular, no solo de cara a su reciclaje, sino también, a la reincorporación de estos residuos al ciclo productivo”, señaló la ejecutiva.

En Chile, esta ley se ha ido complementando con otras iniciativas. Por un lado, para ir facilitando su puesta en marcha, que será en septiembre de este año. Por otro, para ir empujando otras acciones público-privadas como, por ejemplo, el Pacto Chileno de los Plásticos o el Acuerdo de Producción Limpia (APL) para impulsar la demanda de resinas plásticas recicladas que lidera ASIPLA y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático.

“Si empezamos por orden, tenemos que asegurar que exista la infraestructura necesaria cerca de los hogares, y cuando digo cerca, no tiene que ser necesariamente recolección casa a casa, que eso es lo que vamos a lograr después de varios años de implementación de la Ley, sobre todo en los lugares más densos poblacionalmente, pero también necesitamos que exista dónde ir a dejar todos esos residuos de cualquier material que pueden ser reaprovechados”, explicó Balcells.

Para la experta, un desafío grande es poder ir emparejando la cancha respecto de la capacidad instalada de infraestructura de recolección y pretratamiento a lo largo de todo el país, y que es muy disímil entre regiones, con un fuerte componente de centralización.

Una vez que los residuos son retirados de los hogares, son trasladados a una planta o a un punto intermedio donde van a ser separados según las distintas materialidades, compactados y, finalmente, vendidos a recicladores, quienes transformarán estos residuos en materia prima apta para ser utilizada nuevamente como insumo.

“Obviamente una vez que logremos esto, nos queda otro gran desafío que tiene que ver con la posibilidad o la capacidad que tengamos como industria de ir incorporando esos materiales y generar la demanda de manera tal que haya un círculo virtuoso donde no sólo se piense en el cuidado del medioambiente, sino también en la economía circular, que necesita tener elementos económicos que aseguren su sostenibilidad y poder generar una atracción de demanda de ese material reciclado”, advirtió Magdalena Balcells.

Notero Regional

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