Reclutadores aumentan sus esfuerzos para detectar mentiras en los curriculum durante los procesos de selección

 Reclutadores aumentan sus esfuerzos para detectar mentiras en los curriculum durante los procesos de selección

Los datos falsos en un CV representan riesgos y costos a la hora de contratar a un profesional y las empresas buscan protegerse de ellos con revisiones de datos cada vez más agudas.

Al momento de postular a un trabajo, no son pocos quienes se ven tentados a inflar o exagerar sus capacidades o experiencias en sus curriculum (CV) con el objetivo de ser elegido. Sin embargo, aunque el papel aguanta mucho, mentir en el curriculum genera diversos problemas para quienes lo hacen y las empresas están tomando medidas para cubrirse las espaldas ante este tipo de acciones.

Con una tasa de desempleo de 8,5% a nivel nacional, según la última medición del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la disputa por un puesto de trabajo es intensa, poniéndole presión a los trabajadores por presentarse como la mejor opción y la tentación de incluir información falsa en el curriculum. “Algo que no es nuevo en el mundo laboral, pero sí lo es la tendencia de poner mayor énfasis a la hora de verificar si la información de los postulantes es verdadera”, advierte el director asociado de Robert Half Chile, Caio Arnaes.

Y si bien en Chile el tema todavía no es masivo, datos que la consultora recopiló en su sede regional ubicada en Brasil revelan que un 69% de los reclutadores ya han descartado candidatos después de descubrir inconsistencias y mentiras en sus curriculum. Y, entre los casos más comunes, están la exageración al describir habilidades o conocimientos (50%), mentiras sobre cargos anteriores (48%), mayor dominio que el real de un idioma (32%), distorsiones sobre experiencias y logros (29%) y falsedades sobre la formación educacional (26%).

En base a la experiencia regional, Arnaes confirmó que “las empresas se muestran cada vez más preocupadas por verificar los datos de quienes postulan a trabajar en ellas en todo nivel de cargos. Sin embargo, cuanto más alto el cargo, mayor el interés”.

Profesionales que aseguran haber realizado estudios de especialización y después reconocen que fueron apenas cursos rápidos, otros que no tienen dominio avanzado del inglés, logros comerciales falsos, manejo insuficiente de plataformas o programas informáticos son algunos ejemplos que se descubren durante estas investigaciones, sino que gatillan la exclusión de un proceso de selección o bien el despido inmediato de un profesional que ha mentido. “Los procesos de este tipo no se producen apenas al momento de la selección, sino que muchas veces se mantienen una vez que el candidato fue contratado, ya que es factible que logre pasar el filtro del reclutamiento, pero después queda en evidencia de una u otra forma”, agregó Arnaes.

Hacer una mala contratación está entre los mayores dolores de cabeza de las empresas. No solo por los costos asociados al despido del profesional, sino que a tener que realizar todo el proceso de selección nuevamente e, incluso, al riesgo de exponer la reputación de la empresa y una posible pérdida de clientes. “Y ante ese nivel de amenaza, los procesos de selección se vuelven más agudos. Herramientas de inteligencia artificial, cruces de bases de datos y registros académicos son algunos de los recursos para detectar este tipo de acciones”, concluyó el ejecutivo.

Periodista Economico

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